Tú estás ahí, leyendo esto, pensando en por qué me dirijo a ti de una manera tan directa y en por qué quieres seguir leyendo.
Fácil.
Por lo que todos conocemos, existimos. Yo estoy aquí por el hecho de que me veo y me ven; me pueden tocar, escuchar y hablar conmigo. Tú existes por lo mismo, o al menos es lo que todos pensamos.
Yo reflexiono, pienso luego existo y existo porque pienso.
Llego a conclusiones descabelladas e incomprensibles sobre este mundo y los motivos y fines que nos hacen estar aquí.
Mucha gente se limita a vivir, pero yo no puedo. Me es imposible.
¿Cómo se puede vivir sin curiosidad?
¿Como es posible ver pasar los días sin cuestionar ni reflexionar sobre nada?
No, no soy capaz. Necesito buscar respuesta a cada fenómeno de este incomprensible mundo.
Muchas veces me pregunto en el porqué de nuestra existencia. Una pregunta muy ambigua, y casi imposible de responder, o al menos de encontrar una respuesta lógica.
Lo dejo aquí. Vivid; vivid en la ignorancia. No os preguntéis sobre el mundo, no es necesario. Moriréis, todos moriremos y en ese momento todo dará igual. Así que no es necesario ningún dolor de cabeza por buscar la razón de las cosas. Y aunque vivir sin saber no es vivir, todos pueden, simplemente, existir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario