jueves, 9 de marzo de 2017

Sal de ti

Damos pasos de gigante,
destrozamos,
avanzamos,
arrasamos,
expiramos
no inspiramos,
ni espiramos.

Pero estaría bien conseguir,
volver a sentir,
lo que significa tener miedo,
volver a exigir
lo que tu valoras, lo que yo quiero.

No puedes decir que estás concentrado
cuando esas voces en tu cabeza te amedrentan,
te acoges a las sombras, te atormentas,
pensando en el suicidio.

Piensa como un lobo y su manada,
sal al aire libre y de una bocanada,
absorbe la energía, y no esperes,
no pierdas la alegría,
¡no exageres!

Y ahora recurro a mi amigo el tiempo,
el que nos destroza cada momento,
el que lleva el tempo,
el que me azota si miento.

Así que mira la luz, pálida,
y avanza, nunca vuelvas,
rompe en el instante tu crisálida,
no regreses a las cuevas
a morir,
ni a vivir.

Resumiendo, que tu credo
sintetizas en un verso,
saca de ti lo que está dentro,
enseña al mundo tu centro.

F.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Querido Tiempo

Me doy la vuelta y desapareces,
trato de ocultarme y siempre me encuentras,
tengo miedo a enfrentarnos,
tengo pánico a no encontrarte.

Porque eres como la chica de mis sueños,
esa musa que no existe,
que es imposible de imaginar,
que se escapa de los sentidos,
que no envejece.

Pero yo soy una mente distinta,
ajena a la realidad que nos contiene,
extraña a la normalidad, incontrolable para ti;
soy la revolución que escapa de tus segundos.

Vivo sin vivir querido Tiempo,
respiro sin tener pulmones,
mi corazón ya no bombea sangre,
solo reparte los recuerdos rotos por mi cuerpo.

Porque vuelo sin tener alas,
me arrancaste los ojos y sigo viéndote,
cada sombra que vislumbro, cada átomo que toco,
todos están rotos, destrozaste mi universo.

¿Por qué tocas y posees, por qué eres dueño de este mundo?
¿Por qué el universo es tuyo, por qué no compartes con tus súbditos?
Esclavizas y encarcelas, somos prisioneros de tu flujo;
tu nos matas, tu nos das la vida,
¿por qué no nos dejas vivirla?

F.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Inverosímil

Cuando ves pero no miras,
cuando oyes pero no escuchas.
Existes pero no vives,
inspiras pero no espiras,
estás pero no eres.

Cuando la oscuridad es luz que ilumina,
y cuando la luz nos roba el color,
es cuando no vemos nada,
cuando no sentimos el dolor.

Vivir recuerda lo olvidado,
no te olvides de recordar,
que cada pensamiento que pienses,
del olvido escapará.

Percibe sin tus 5 sentidos,
cada aroma que no huelas,
cada color que no veas,
cada caricia que no sientas,
cada sabor que te pierdas,
cada suspiro que no escuches,
cada segundo que no vivas.

Pensar me hace humano,
actuar me deshumaniza,
pues no actúes sino piensa,
pero nunca pienses y no actúes.

¿Escucho lo mudo,
y hablo a lo inerte?
Mentir a la muerte,
escapar de la vida.

Porque quiero vivir,
sin ser esclavo de la vida
y sin serlo de la muerte,
he de morir.

Puede lo inverosímil ser lo real,
porque no existe nada,
siendo la nada un todo,
y siendo el todo en realidad, la nada.
¿Existes?

F.

jueves, 3 de marzo de 2016

63/366

Y la clave del éxito radica en complacerte, en sentir tus posibilidades: en aprovecharte.
Vivir, probablemente, radique en algo ajeno a ti y a mi. Existir, con certeza absoluta, no está en nuestras manos.
Tenemos, en cambio, en nuestra palma, los hilos de los títeres, el poder de modelarnos; de cambiarlo todo para que nada cambie y de establacer un orden para huir de lo constante.
Cuando lo absurdo es lo más coherente y los tontos resultan ser los más listos, yo resulto ser absurdamente tonto.
Porque si el sol sale cada día y cada día se pone, ¿afirmarías que ver salir el sol cada día y cada día verlo ponerse, corroboraría tu existencia? Acepto que me llames loco y también acepto que no entiendas nada, pero lo que no admito es que vivas sin pensar (como hacía yo hasta ahora) en que cada día, como me dijo un grande, respiras lo que te da la vida; lo que sin dudarlo te la quita.

Pero toda reflexion debe tener una pregunta, y la mía es: ¿para qué queremos meditaciones verosímiles?

F.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Un aparente apariencia...

Y mi respuesta es sí. De verdad, querido amigo, que siento decirte que no estoy de acuerdo contigo. ¿Enserio piensas que la apariencia no nos repercute directamente y que no nos afecta? He de decirte que mi cambio fue radical. Un chaval de quince años gordito, despeinado y vestido con ropa heredada decidió cambiar el "chip" para convertirse en una persona distinta: pelo acicalado, dieta estricta y ropa de "moda" y de marca. Parece un mero cambio, un giro que no llegaba a los 180°. Pero a mi pesar, no lo fue. Como muchos jóvenes en España que empiezan su etapa "difícil", es normal adaptarse a lo que el mundo y en concreto la sociedad nos dicta. Me refiero por ejemplo, a ver por la calle a diez chicos con el mismo jersey porque se ha puesto de moda o no reconocer de espaldas a tu mejor amigo porque lleva el mismo peinado que los otros diez que están esperando para cruzar el paso de cebra. Asi que vivimos, por desgracia, en un mundo homogéneo, un mundo superficial.

Hace años, y desde siempre, que la apariencia ha sido un punto importante en nuestras vidas y siempre se tiende, por lo general, al "buen ver". ¿Es esto necesario? Ya he dicho antes y me mantengo firme que no, pero esta sociedad ha hecho que lo sea no beneficiando a nadie, ni siquiera a mi que como una oveja seguí al rebaño y mi apariencia es fruto de una horrible obsesión. Puedo dictarte, a mi conocimiento (no muy amplio en campos científicos) dos conductas o patologías asociadas a obsesiones. Como no, la más conocida, la anorexia que explicada sencillamente se podría resumir en una disconformidad excesiva por la apariencia fisic, y por otra parte, la "metrosexualidad", mucho más leve, que se relaciona con el constante interés por la buena apariencia y el buen aspecto.
Esto nos afecta a todos; muy pocos viven sin preocupaciones intensas por el aspecto y si lo hacen es por una gran autoestima y autoconfianza que les permite estar en contra del estándar.

Cada día, y cada vez más, la gente es más preocupante, somos más preocupantes incluido yo y, literalmente hablando, somos Demiurgos mortales que en base a una idea nos modelamos según lo ideal. Aquí entra el problema, el gran problema que nos incluye a todos: modelar nuestra apariencia interna inconscientemente al reformar nuestra "faceta" cambiando así nuestra personalidad y en consecuencia a nosotros mismos. La apariencia es fundamental en el presente, y la obsesión que tengamos por ella será fundamental para el futuro. Por ello, se deberá tener en cuenta la relevancia que tendrá con los años "el buen ver" y el deseo eterno de juventud. Espero que te sirva mi postura, y espero tu respuesta con ganas, amigo.

F.

jueves, 8 de octubre de 2015

Deja que el fuego nos queme

Deja que fluya, que no pare, que nos convierta en ceniza; deja que nos consuma.
Fluye conmigo, hagamos de nuestra vida el unísono, de nuestra carne una sola.
Pero sobre todo, no dejes que se vaya; no permitas que todo desaparezca como lo hace en las mañanas de resaca, con cualquiera. 
Te pido que reavives la llama, esa chispa que en la hoguera queda y que aguanta cualquier nevada o lluvia, pero que pronto culminará su existencia. 
Te pido que dejes que el fuego nos queme.
Hagamos una gran hoguera, echemos leña, recuerdos de los que marcan una vida; dolor del que te hace más fuerte; amor del que nos mantiene unidos.
Veo como crece, se expande poco a poco y noto su calor, el gran calor abrasador del fuego, eterno y que lo resiste todo.
No es suficiente, no llega al punto de ayudarte en las noches de invierno cuando apenas tienes mantas: se queda, simplemente en necesitar un soplo para apagarla como en cualquier cumpleaños, en la llama de una vela.
Busca leña de la que aguanta, de la que resiste al fuego y se incendia lentamente.
Busca recuerdos profundos que te ayuden a llegar a una meta cuando ni si quiera te sientes con fuerza de empezar la carrera; sentimientos amargos que te permitan no tropezarte con esa piedra una segunda vez; busca vida, sobre todo, donde no la haya.
Esta hoguera vale. Esta ya ayuda a sobrevivir en cualquier ventisca y a sentir cualquier nochevieja en cualquier pueblo de cualquier montaña; ya le da un sentido a la pasión; ya origina una bifurcación en nuestro destino.
Ya me ayuda a sentir que sigues viva.

F.

viernes, 21 de agosto de 2015

El Tiempo

Por más que pienso no se me ocurre otro motivo por el que todos queramos vivir; no se me ocurre un miedo mayor; no se me ocurre nada más grandioso:
que el Tiempo.
Avanza pero no retrocede, se pierde pero no se encuentra y falta pero nunca sobra.
Él existe.
Él se da a sí mismo el motivo para existir; se da a sí mismo el poder de ser el Tiempo, ese poder que todo humano ansía.

Pero no, no funciona así.
El Tiempo fluye, pasa, sobra, falta, avanza y nos permite existir, porque solamente es, y digo solamente, una fuerza suprema.

Reflexionemos: ¿Qué sería de una persona que vive, desde y hasta el infinito?
Y sobre todo, 
¿qué sería del Tiempo, si él mismo no existiera? 
¿y que sería de nosotros sin el Tiempo?
Yo lo pienso. Yo sufro pensándolo, sufro intentando hallar respuesta de esas preguntas que no la tienen. 
Aun así, me lo imagino: un mundo sin Tiempo... o incluso un mundo en el que cada persona, cada habitante, tuviese el poder del Tiempo. Es difícil imaginar y visualizar el hecho de tener un poder que no somos capaces de entender. Una realidad, o sueño, que no hemos sido capaz de comprender y por tanto, un fenómeno (por asignarle algún término a tal incompresible "cosa"), que dibujamos y definimos desde la ignorancia.
Porque: todo esto puede ser, simplemente, un reloj de arena en el que cada uno de nosotros seamos cada uno de los granos que se precipitan por él, que mueren.

Tan incompresible el Tiempo...
tan devastador;
tan poderoso que...
nos da la Vida.

F.